ERES LO QUE ESCRIBES

lunes, 12 de septiembre de 2016

MI VIAJE A RUMANÍA


Hoy vengo a contaros sobre la última perla descubierta este verano, se trata de Rumanía, donde en buena compañía la experiencia ha sido intensa.

Subamos al tractor turístico y veamos.



Cuando inicié este viaje supe que se trataba de un país del que yo sabía poco, ahora ya conozco que no está falto de tesoros, de pueblos repletos de maravillosas iglesias, arcos de triunfo, esculturas ecuestres, castillos y ciudades medievales que la Unesco declaró Patrimonio.

 Estas manzanas se encontraban en el paseo y son gigantescas esculturas frutales.

A la izquierda, mujeres de etnia gitana, en el centro, un músico callejero con su acordeón y a la derecha, una monja ortodoxa llevando flores al templo.

Como cualquier lugar, comprender su cultura es toda una experiencia en la que no faltan rincones para una fotografía.



No parece que los montes supongan una barrera infranqueable, al contrario, se funden con un valioso grupo de casas, viviendas y plazas que acogen restaurantes y cafés con encanto, lujosas boutiques de moda y bonitas zapaterías.  El nombre de algunas ciudades se divisa en lo alto del monte con pretensión hollywoodiense.

Recorrido por los monasterios de Bucovina
velas encendidas

Podría comenzar diciendo: Erase una vez un país barato, tradicional y poco turístico, de altas montañas que son los Cárpatos, donde habitan miles de lobos, y osos que bajan hasta los pueblos para abrir los contenedores de basura en busca de comida, por tal motivo y en alguna ocasión, pude verlos cerrados con candados, pero otro tipo de candados también los hubo en Biertan, en cuya torre llamada "la cárcel", metían presos a los que querían divorciarse y durante un mes les obligaban a compartir cama y vajilla.

Biertan es una aldea de la Edad Media, con iglesia fortificada fundada por los sajones de Transilvania.  Vemos un relieve funerario, la muralla, la puerta de las 17 cerraduras y dos caballos tirando del carro.
Mirando las torres muchas veces tienen cierta apariencia de fortaleza y en los barrios históricos, lo que llamamos casco antiguo hay zonas animadas por ambiente y público de edad joven y si te decides a subir a lo alto puedes otear su corazón bullicioso, las edificaciones que se conservan o las murallas que se ciñen a los pueblos.


Librería
La puerta de Ecaterina y la sinagoga de Brasov
La plaza
La iglesia negra




Paseamos por avenidas adornadas con bellos edificios al más puro estilo centroeuropeo, un reflejo de la influencia de los países que la rodean, hemos comprado en leu, la moneda oficial y hemos viajado con la compañía Tarom.

Cena en el Restaurante Hanu lui Manuc de Bucarest

Imágenes de la capital del país



En los años 60 la Dra. Ana Aslan, de reconocida fama en la gerontología hizo famoso su tratamiento Gerovital H3 y Asla vital, hoy exclusivamente marca de cosmética, fue lo que se llamó la eterna juventud cuando el bótox no existía, a ella acudían personalidades de todo el mundo, pero posteriormente la sustancia fue polémica por sus efectos, ahora las cremas pueden adquirirse en supermercados y farmacias.

Castillo de Drácula

Vlad el Empalador
El escritor Bram Stoker
Hay paisajes con mil matices, esbeltos árboles, hayas y robles, frondosa vegetación, profundas gargantas, ríos trucheros, casas de madera y un caudaloso río, el segundo de Europa por su extensión, es el Danubio, sin olvidar algún castillo donde vivieron personajes misteriosos que forman parte de su leyenda, o fueron también residencia real, por eso el ansia de conocer es mi motivación principal, es un satisfacer la curiosidad, una experiencia completa sobre las rarezas, las costumbres, las formas de vida, el idioma, y la manera de gobernarse cada pueblo.

Patio,vidrieras y jardines
Se trata de ver el mundo, de comprender muchas cosas y alejarnos de prejuicios, y sobre todo, de tener una visión optimista de nuestros semejantes, por eso cada diario de viajes, es rico en datos, observaciones y noticias, de ahí que narrar un itinerario por corto que sea, es mucho más que informar en una guía de turismo en la que siempre va a faltar la crítica y la visión personal.

A la izquierda, el pequeño vendedor de maíz y a la derecha, los jóvenes vendedores de huevos pintados.

Hoy al regresar, me gusta recorrer con la imaginación o viendo folletos, billetes, mapas, fotos y un libro de poesía que acabo de descubrir del cual quiero hablaros.  Lo voy leyendo mientras miro el paisaje, va en edición bilingüe, en castellano y rumano, premiado y escrito por la rumana Ioana Gruia, mujer de letras afincada en Granada (España).

Portada del libro de poesía "El sol en la fruta"

Aquí dejo una descripción de la capital, Bucuresti, vista por la autora del poema.

Bucarest

No es tierno este cielo
ni suave la luz
que golpea las calles
con sus destellos fríos.

Amo esta ciudad como se ama
un animal herido y viejo:
sin esperanza pero con ternura

Su cielo es duro, su luz, despiadada,
sus calles, el gran teatro de las sombras
que se deslizan serias, cabizbajas

Aún no saben reírse a carcajadas
con una risa limpia, sin malicia.

¿Es esta una ciudad o acaso un cementerio?


Siempre he sentido la necesidad de saberlo todo sobre el mundo, de hablar de mis viajes y de recordar a través de los objetos que guardo.  Esta vez ha sido Sinaia, Bran, Brasov, Rasnov, Sighisoara (Patrimonio de la Humanidad), Targu Mures, Gura Homorolui, Tulcea, Bucarest y los Monasterios de Moldovita, Sucevita, Humor y Voronet, auténticas joyas del arte, algunas en estado de restauración minuciosa, por no hablar del potencial de este país insólito y poco publicitado que a día de hoy queda inexplorado e influenciado por las culturas turca, alemana y húngara. Podemos decir que hay buen número de perros abandonados deambulando, que el tráfico se hace lento dado el mal estado de las carreteras pero tienen una muy buena autopista que le llaman “Del Sol”. Seguro que poco a poco logrará mejorar, no hagamos críticas ni comparaciones, hay que adaptarse a lo que hay en cada lugar.

Esquina de los ciervos en Simisoara
Casa de nacimiento de Vlad Dracul

Las mujeres hacen bordados a mano y otros artesanos trabajan la madera y pintan huevos de gallina y avestruz, iconos religiosos o escenas campesinas.



El pastel va relleno de crema de leche, sucumbo a la tentación diaria durante mi estancia y la limonada casera que ofrecen los establecimientos se consigue al exprimir limones, con unas hojas de menta y un poco de miel, porque estamos en una tierra apícola, la hay de muchas variedades incluyendo la de girasol, hay campos de maíz y he conocido la planta del lúpulo.

Un colmenar

En los monasterios ortodoxos encontramos para la llamada en vez de campanas  el instrumento que vemos en el centro de la fotografía y a la izquierda el recipiente de agua bendita para beber, observen el grifo.

En los puestos callejeros se venden los kurtos que son unos cilindros de pasta cocinados sobre brasas con azúcar caramelizado, saben a nuez, canela, coco, almendra, etc., los hay de muchas variedades.

kurtos
kurtos de coco

En carretera  vemos numerosas fincas rurales y casas de campo donde se produce, prepara y consume la comida autóctona con un sistema de subsistencia responsable y sano, porque el país es principalmente agrícola y cada casa cuenta con su propio pozo de agua, huerto y animales de corral.
vendedora de chocolate, licores, dulces, zumos caseros y confituras.

Los rumanos están dotados de una gran capacidad para aprender idiomas y hasta consiguen hablar nuestra lengua viendo las telenovelas.

Tulcea
Atardecer en Tulcea

Tulcea desde mi habitación

Bien entrada la madrugada abrí una noche mi ventana del hotel y aquella ciudad me inspiró para escribir sobre la calle desierta, las luces lejanas y una luna llena que poderosa se adentraba en mi habitación sin permiso para iluminar mi lecho. A lo lejos vi una bandera que no podía ser la mía, el rojo y el amarillo se mostraban con fuerza, mientras el viento ocultaba el azul intenso que la hace ser rumana.


Allí el huevo es símbolo fecundo, cuentan con afamados embutidos, los tejados de las casas tienen un par de "ojitos" que son las ventanas de la buhardilla, las flores tardan en marchitarse, la cerámica es negra y la gente del campo suelen reunirse en un banco para charlar entre vecinos, sobre todo por las tardes.  Hay juegos de ajedrez en la calle, nidos de cigüeñas y extraordinarios amaneceres.



El busto corresponde a Petru Rares, es una escultura que se encuentra en Sucevita.  Rares era un apodo del marido de su madre y significa calvo.  Su padre fue Esteban III de Moldavia.  Su máxima era: "Vamos a ser otra vez lo que hemos sido y mucho más".
Ya en el río, las garzas se aferran a las ramas y los nenúfares son mecidos por el oleaje de cualquier barquita, y tras el romántico nombre del Danubio se nos presentan los pescadores, las barcazas y las cabañas de madera, hay dos orillas extraordinarias que arrastran un sopor que adormece, una vida estridente llena de maravillosos seres y mucha poesía.


Delta del Danubio

Insectos copulando
El río, los músicos, el comedor y el capitán del barco.  Nada escatima sensaciones, espectáculo, chispa de vida, estallido y misterio.
Delta del Danubio, reino de las aguas, el reclamo fluvial más poderoso, lleno de especies, de color, de movimiento

Siguiendo el curso natural de su cauce, aguas abajo, se vierte en el Mar Negro, atesorando flora y fauna única, es un viaje relajante para aprender y dormitar, para ver a los niños bañándose, las cañas inmersas en el agua o las sombrillas, mientras las aguas se arremolinan y rebotan al paso de las lanchas.  Qué distinto es el Danubio en esta parte de su extenso recorrido......






Llegamos a Sinaia donde acaban de ser los funerales de la reina María, mujer de extraordinaria belleza en su juventud, una vez en su castillo de Peles pudimos localizar la corona enviada por nuestra Casa Real, colocada en los jardines junto a la fuente central.

Corona enviada por la Casa Real Española

Ofrenda floral con motivo de los funerales de la Reina María, fallecida el pasado mes de agosto a los 92 años
                         
El Parlamento de Bucarest
Foto tomada desde el balcón del Parlamento

Visitamos el Parlamento de Bucarest, el segundo edificio más grande del Mundo después del Pentágono, lo que se puede visitar es realmente inmenso y otro tanto no está abierto al público, hasta las cortinas llevan plata y oro y todos los materiales son exclusivos del país, nada ha sido importado, este edificio se levantó donde antes había todo un barrio, el daño fue tremendo, se destruyeron iglesias, conventos, sinagogas, etc., desde los balcones puede verse una amplia avenida que recuerda a los Campos Elíseos.


Atardecer en Targu Mures

En el paladar, la boca se me hace agua con la típica confitura de nueces verdes, no podemos olvidar el pollo de corral a la brasa, la trucha recién pescada, todo ello con la presentación digna del mejor chef . Probé el mititei que son salchichas especiadas, el sarmale de hojas de col rellenas de arroz y carne y la polenta o mamaliga, un puré de maíz que sirve para acompañar algunos platos.



De este episodio recordaba yo el nombre de Timisoara, subimos a la Torre del Reloj, con su museo de historia y su mirador, pero cómo no hablar de aquella Navidad fatídica que se saldó con miles de muertos y heridos, fue la Revolución contra Ceaucescu, que le obligó a abandonar el poder y que le costó la vida, ya que los rumanos, hartos del dictador, llevaron a él y a su esposa a un Tribunal que posteriormente los condenó y ejecutó.   Recordemos el caso de aquel agricultor que escondió en su jardín un tractor que el gobierno pretendía requisar y que muchos años después desenterró y estaba en perfecto estado de funcionamiento.  El comunismo no dejaba a ninguna persona sin trabajo, todos tenían acceso a ganarse la vida pero..... el salario sería el mismo para quien trabajara bien o para quien trabajara mal.  Cayó la propiedad privada y quienes disponían de buena vivienda en el centro de la ciudad les fue demolida y se les obligó a pagar un alquiler en vivienda del Estado, viviendas grises, feas y sin personalidad, con materiales de mala calidad, que hoy por su estética, hacen más triste la ciudad.
Palacio de cultura, teatro nacional y centro histórico


Más allá de la literatura del irlandés  Bram Stoker y su novela,  no parece importar ni Drácula ni el terror, ni las cabezas de ajos, si siquiera su vinculación dudosa con el príncipe Vlad, no hay espectáculo en torno al mito, o si lo hay es escaso, pero sí en esa fortaleza colgada de una roca, a 100 ms. del altura se puede sentir miedo si se piensa en la noche, la soledad y las brumas.  Tal vez sea cierto que aquellas muchachas del pueblo que llamaba a Palacio el príncipe con el fin de ser contratadas para trabajar en él, nunca más se supo de ellas al ser víctimas del famoso empalador que utilizaba su sangre para conservar blanca y joven la piel.

Entremos ahora en el Museo de la Aldea

Establo, horno y molino


Iglesias de madera
En la parte superior un trineo

Por calles y carreteras se venden en cestillas, moras, arándanos y frutos del bosque, el turismo rural se clasifica por margaritas, de dos a cinco.
la cena
Estuvimos en conocidos restaurantes y en velada musical y folklórica, donde la canción y el baile fueron protagonistas, comida en edificios históricos como el Caru Cu Bere, la cervecería más antigua de la ciudad, y cena en corrala al aire libre,  aceptamos el pan con sal, ceremonia a modo de saludo en la tradición eslava y una loba con su Rómulo y Remo nos recuerda que estamos en un pueblo latino de la Europa del Este, también asistimos con gran curiosidad en cuanto al rito, a un par de misas ortodoxas, templos en cuyo interior había bellos tesoros.

Patio en el museo de la aldea
Pozos de agua

En este lugar en invierno hay que reírse del frío, cuando el termómetro desciende las protagonistas son las estaciones de esquí y la nieve a punta pala, los tejados se adaptan a su condición climática, hemos visto zonas austeras y otras de ambiente refinado, hasta el cultivo de la tierra para proveer la despensa y ya en el Delta nada hizo presentir que la fauna esté amenazada en esos cursos pequeños y cauces menores, medio selva, medio pantano, medio laberinto exuberante lleno de nervios.
Como siempre, lo popular, lo natural, lo auténtico, se encarga de añadir a la realidad un soplo de ingenio.
Gracias por vuestra visita.